martes, 16 de octubre de 2012

USA (14-16/10/12) - Chicago

En Boston nos separamos: Pedro se volvió a Madrid y yo me fui un par de días a Chicago. Tenía muchas ganas de conocer esa ciudad y me gustó. El primer día hizo un tiempo horrible. Todo el día lloviendo y con viento, pero los dos días siguientes hizo buenísimo.


Skyline desde el Art Institute of Chicago

 






Willis Tower


Millennium Park: Cloud Gate








La famosa e "hipocalórica" pizza de Chicago en "Giordano's"


John Hancock Center


USA (12-13/10/12) - Acadia NP

Como no se podía hacer nada  de actividad nos dijimos: Qué hacemos ? Y decidimos ir a Acadia NP en Vermont. Hicimos noche en la bonita ciudad de Gorham y al día siguiente madrugamos y enfilamos hacia el Este, a la costa.
Llegamos por la tarde a Acadia, y la verdad es que sí nos gustó. Es un sitio con mucho encanto aunque bastante turístico. Curiosamente ese domingo se celebraba un maratón. Tiene que ser bonito hacerlo. Quizás algún año de éstos...
Cogimos habitación en un hotel de Bar Harbor, cenamos la famosa langosta (muy discretita para los estándares cantábricos...) y al día siguiente, antes de volver hacia Boston nos volvimos a dar otra vuelta por la isla.

La famosa langosta de Nueva Inglaterra








Bar Harbor

En el camino de vuelta paramos en Portsmouth, ya en New Hampshire. Fue una agradable sorpresa. Es una ciudad muy bonita y animada. Luego quisimos pasar también por Gloucester, pero llegamos ya de noche y nos dimos la vuelta nada más llegar. Media hora más y estábamos de vuelta en Boston.

USA (9-11/10/12) - Boston y White Mountains

Otoño 2012: Nueva Inglaterra y Chicago. Primera parada: Boston. Tiene fama de bonita y de ser como una ciudad europea. Pues sí, es así como Manchester, una ciudad europea... fea.


Boston: Granary Burial Ground

Tras un par de días en Boston, el primo y yo tiramos hacia el Norte. Objetivo: hacer algo de deportiva en la escuela de Rumney y subir al Mt. Washington.
En Rumney diluviaba. Aparte de todo me pareció una escuela fea, no me explico cómo pueden decir que viene gente de todo el mundo a escalar aquí... Tras desistir cruzamos las White Mountains por la 112 para ir al Mt. Washington. Bonitos los bosques, pero nada espectacular. Irati personalmente me parece bastante más bonito. En cualquier caso parece que la temporada se había adelantado y que ya no pillamos los colores del bosque en todo su esplendor. Mt. Washington, a pesar de su escasa altura (1.917 m) tiene fama de ser uno de los sitios del mundo con peor tiempo... y me lo creo. Cuando llegamos anunciaban para el día siguiente... -35 grados C de sensación térmica. -16 reales y unos 20 añadidos por el viento previsto (ráfagas de 150 km/h). Y el primo con unas zapatillas de correr. Nos limitamos a dar un paseo hasta un refugio en la zona de Lion Head y volver...

New Hampshire: Arquetípico "diner" americano

Escuela de escalada: Rumney

White Mountains

Acercamiento al Mt. Washington



jueves, 30 de agosto de 2012

Picos de Europa - Día 3 (10/8/12) - Cabrones -> Poncebos

Vivaquemos al lado del refugio, y disfrutamos del espectacular habitual amanecer en Cabrones...

Amanecer en el Jou de Cabrones

El precioso pedrero de las Traviesas Occidentales

La pesadilla vino después. Con la ola de calor, bajando de altura y metiéndonos en hornos como Las Traviesas, Camburero y Balcosín, llegamos a Bulnes medio muertos. En cada sombra que pillábamos por el camino (pocas),nos metíamos los cuatro como podíamos para bajar un poco la temperatura corporal y evitar la lipotimia... Bueno, en Bulnes dimos debida cuenta de diversas e hipocalóricas viandas... la oronda felicidad de Luis lo demuestra...
En todo caso, lo mejor fue el baño en el Puente de la Jaya, ya al lado de Poncebos...

Recuperando las grasas perdidas en Bulnes

Bueno... si es que queda alguna grasa por recuperar...

Lo mejor de los tres días: el baño en la poza del Puente de la Jaya

Picos de Europa - Día 2 (9/8/12) - C.Jermoso -> Cabrones

Después de casi un año, parece que el cronista de la "excursión" no va a seguir deleitándonos con su floreada y brillante prosa, con lo cual he decidido terminar el texto yo con mi soso y lacónico estilo...



Saliendo de Collado Jermoso

Quedó claro que Jermoso ya no es lo que era. El encanto que le recuerdo cuando estuve hace 25 años, solo, con un brik de Savin y la octava de Bruckner en los cascos mientras veía atardecer con el mar de nubes sobre Valdeon y un "loco" tirándose en parapente desde La Palanca, había desaparecido. Estoy convencido de que la visita en TV de Calleja y Zapatero ha tenido bastante que ver con eso, pero bueno...

A punto de afrontar Tiro Callejo
Tiro Callejo se pasó bien. Sin embargo, subir al Llambrión era demasiado ambicioso dado lo que nos esperaba por delante...

Horcada de Cain

El Picu desde la Horcada de Cain

Jou de Cerredo y la bajada desde la Horcada de Don Carlos

Ya no te digo en el Jou de Cerredo: cuatro de la tarde, 35 grados, ni una sombra, y Torre Cerredo al fondo... otro año será...

Picos de Europa - Día 1 (8/8/12) - Poncebos -> C.Jermoso

Todo esto comenzó mucho antes de las seis de la mañana en Poncebos. En realidad comenzó cuando en nuestras conversaciones, medio en broma, medio en serio, empezamos a contemplar la idea de “dar una vuelta por Picos”.  Álvaro nos fue poniendo los dientes largos sin darse cuenta. Cada vez que nos juntábamos dejaba caer algún recuerdo o algún acontecimiento de los muchos que guarda de su paso por Picos de Europa. Para nosotros aquello tenía distinto recorrido. Luis le ponía olor y color a los recuerdos de Álvaro porque él también había caminado y sudado sus caminos. Yo me limitaba a imaginarlos dándome el lujo de inventarme un paisaje que nunca había visitado antes. También es verdad que, al menos para mí, el paisaje en ocasiones tenía rostro humano. Pedro y Domi, fáciles de liar, y también con larga experiencia en Picos, fueron abducidos por Álvaro para que se incorporaran a la historia, y no dudaron un segundo para hacerlo. Los cinco aceptamos la propuesta de Álvaro: hacer una travesía circular del macizo central.
Nos juntamos todos en Cofiño el día antes de comenzar. Todos pensábamos que el objeto de la reunión sería ultimar detalles de la travesía. Nada más lejos de la realidad. Aunque no quede constancia fotográfica de los hechos, la verdad es que Álvaro nos juntó allí para deshacerse de todas las conservas caducadas que tenía en casa y darnos de postre unos pastelillos deliciosamente resecos que pasamos con un licor  de un añejo espesor. También es cierto que repartimos geles y fuets (¿de qué año?) para reponer fuerzas durante el camino.  Se rumoreaba que la única víctima fue Domi quien, al día siguiente, fue atrapado entre las garras de una pájara furiosa que no lo soltó hasta el día siguiente, ya felizmente descomido.  No pudimos dejar de pensar en el pulpo de Álvaro y no sé qué recuerdos de la  Duquesa de Alba. Sobre todo Domi…
Salimos de Poncebos todavía a oscuras, aunque pronto levantaría el día. Todo un placer caminar por el Cares sin encontrarse con rebaños de seres humanos….¡hasta podías darte el lujo de imaginar aquello antes de que nadie pusiera las patas sobre aquellas piedras! Hasta Caín no nos cruzamos con nadie (excepto al final) y los paredones que forman la garganta del río nos regalaron con el color y la luz del día que comenzaba…. Si Picos de Europa te invita a algo es a soñar…. Es la magia de sus cumbres.
Tras unas cuantas risas, algo de sudor y un momento “¡güevos, güevos!”, que diría Pedro, nos colocamos en Cordiñanes. Antes de comenzar la subida hasta el refugio de Collado Jermoso, por la rienda de Cordiñanes y el hayedo de Asotín, nos apretamos unas cervezas (pocas) aunque tuvimos que forzar a Luis que nunca quiere tomar nada que no sea isotónico.
¡Espectacular! Ahora sí que nos adentramos en Picos… Dicen que explorar es darle sentido al paisaje y, al menos para mi, nada comenzaba a tener más sentido que aquel camino.  Los senderos colgados, el verde que trepa entre la caliza, la sorpresa del hayedo (un embrujo) y poco a poco ganar altura… Se sufre para ir siempre más arriba (¡qué se lo digan a Domi!)
Al llegar a Asotín se van descubriendo los pedreros (¡qué bonitos pedreros…!) que nos acompañarán hasta el final. ¡ Ahí va, a Luis se le ha olvidado el frontal en Madrid!.....Llegamos hasta la Vega de Asotín dosificando fuerzas (ya llevamos unas cuantas horas y kilómetros en las patas) y paramos para descansar y contemplar el mundo en el que estamos entrando…… Álvaro nos da a elegir dos posibles vías de ascenso: pedrero A, más “suave” y progresivo que, pasando por el “collado de los cojones”, nos llevaría a superar el primer murallón que separa la Vega de Asotín de Collado Jermoso;  pedrero B, más directo y exclusivo para hombres…. Después de mirarnos profundamente a los ojos optamos unánimemente por el A.  Por cierto, no sé si he comentado que a Luis se le olvidó el frontal en Madrid.
Adelantamos a una pareja (él/ella) que, después de largo debate y concienzudas consideraciones, etiquetamos como “rusos”, es decir, de algún lugar no identificado del este.  Respiramos profundamente al llegar al “collado de los cojones”.  “¡Joder cómo corren los rusos! Pues la rusa parecía simpática. Pues sí”. Unas vistas maravillosas del Cares…Álvaro y Domi le pondrían nombre a todos los picos que nos rodeaban…los demás simplemente escuchábamos y se nos caía la baba contemplando….y también recuperando energía. “¡Pues vaya con la subidita…! Seguimos o nos pillan los rusos. ¡Joder cómo corren los rusos! ¡Y ella va delante! Simpática la rusa”.
Superamos, con paso himaláyico, el tramo que nos separa de la última canal que da acceso a Jermoso. “¿Cómo vamos Domi? Bien, bien, vosotros tirad que yo sigo…” “Oye ¿y los rusos?” “¡Pero qué cabrones…! ¿no son esos dos cuerpazos que están tumbados en el collado de los cojones tocándose el espíritu…” “Estos rusos….” “¡Qué simpática era la rusa…!
Último apretón por la canal. Hay que usar las manos. Esto de trepar es casi tan consustancial a Picos como los pedreros. No nos queda agua y por aquí eso es muy serio porque no hay ni una mísera fuente. Por fortuna a la salida de la canal de acceso a Jermoso todavía corre un hilo de agua y podemos reponer líquidos. Nos adelanta un máquina. Domi se va reponiendo del pulpo/íntima duquesa de Cofiño transformado en pájara. ¡Ah! A Luis se le ha olvidado el frontal en Madrid.
Ya se puede ver el refugio en la altura. No sabemos si correr para besarlo o simplemente llorar… Álvaro y Pedro prefieren lo de correr. Domi, Luis y yo seguimos subiendo despacito dudando si llorar o no por aquello de no dar la nota al llegar al refugio….pero llegamos. Ciegos ante las bellezas que nos rodean, sólo tenemos ojos para las cervezas que nos sirven en Jermoso. ¡Esto sí que es una belleza! Luis pone cara de asco ante  la cerveza pero, como aquí no hay bebidas isotónicas, no le queda más remedio que tomarse un par de cañotes. “¿Qué habrá sido de los rusos?” “Oye, simpática la rusa ¿eh?”
Ahora todos los nombres van teniendo una presencia inmensa, una belleza inmensa: Torre del Friero, El Llambrión, La Palanca, Torre Peñalba…. Atractivas invitaciones a una conquista inútil para quien no siente la montaña, ¡pero tan intensa si te atrapa!
Cenados y al saquete. Muy preparados nosotros. Muy profesionales nosotros. Muy excesivos nosotros….Hacía un calor del copón y no había quien aguantara saco, ni funda, ni nada.  Bueno, nadie excepto Pedro que estaba roncando media hora antes de meterse en su correspondiente saco. Por fortuna para él porque compondría una bella sinfonía ibérica junto a Domi…Lo que nunca supimos es quién era el barítono y quién el tenor… Pero allí estábamos, ¡en la cima del mundo! A nuestra izquierda Peña Santa poniendo un atardecer de postal a nuestros sueños.
Yo estoy tan emocionado que no puedo pegar ojo (el calor también ayuda). Luis se pone un gorrito de lana para disimular que no tiene frontal…esfuerzo inútil. Pedro y Domi se juegan la vida entre ronquidos y montañeros que se acercan a nuestro vivac para llamar por teléfono (¡vaya, el único lugar con cobertura es este!). Álvaro nos cuenta una de sus ascensiones a la Torre Peñalba y va paladeando su descripción de la chimenea y el diedro que dan acceso a su cumbre. Nosotros escuchamos embobados. Tenemos precisamente esa chimenea enfrente de este vivac con vistas de lujo. En plena madrugada nos despertaría a todos la luz de la luna. Habíamos olvidado cuánta luz alumbra la noche de la montaña, cuántas estrellas sin nombre cubren el cielo, lo largas que son las estelas de las estrellas fugaces…..Álvaro decide dormir con antifaz, lo que nos da pie a Luis y a mi para hacer chistes fáciles. Pedro y Domi roncan. Después me quedaría la duda de si el antifaz era para evitar la luz de la luna o los recuerdos que le traían a Álvaro las paredes del Peñalba. A dormir.



En el hayedo de Asotín. Domi combatiendo la pájara con zumitos...

Cerca de la Vega de Asotín

¡¡¡ Pero qué bueno estás, Domi !!!

Vivac en el mismo Collado Jermoso con Peña Santa al fondo. Al final sobraría la funda... y casi hasta el saco

Pues eso, la "postal" de rigor...


(Espacio reservado para videos)

miércoles, 4 de julio de 2012

California - Días 13, 14 y 15 - Viajes y Napa Valley

Tras dormir en Eureka tiramos en dirección Sur. Vamos despacio viendo el Humboldt Redwoods State Park, hacemos la tontería de pasar por un redwood drive-in y luego, en Gaverville, nos desviamos para ir a Shelter Cove. Sitio remoto, de marineros, con encanto? Jajajaja, lo primero que nos encontramos es un aeropuerto. El sitio, feo, las vistas de la Lost Coast, decentes. Lo único curioso fue ver unos cuantos leones marinos tirados en una roca. De vuelta, en Gaverville, vemos las prórroga y los penalties del España-Portugal de la Eurocopa. Ganamos (luego en la final, 4-0 a Italia). Seguimos para el Sur. Llegamos a Napa, buscamos un motel en el centro y nos vamos a cenar por ahí. Muuuuuy pijo Napa, pero se come (y bebe) bien.


Redwood drive-in

Shelter Cove

Napa


Al día siguiente vamos a un tour de vinos por 4 bodegas de la zona (hay 400 sólo en Napa). Vinos muy mediocres, mucho marketing (en las bodegas se vende de todo, incluso vino!!!). Lo más curioso fue ver en la finca de Francis Ford Coppola... a Francis Ford Coppola, paseando con su asistente y repasando guiones en una mesa cercana a la nuestra.


Viñedos en Napa Valley

Mikele con Francis Ford (Coppola) al fondo


Por la tarde nos acercamos a San Francisco para coger a las 6 del día siguiente el primer avión a Philadelphia. Se acabó...